La casa es muy grande, está bien equipada. Como cueva que es, la temperatura es genial. Nos hemos pasado todo el tiempo en manga corta. El sitio muy tranquilo. Tiene un mirador justo encima donde hay unas vistas preciosas.
La chimenea tiene mucho tiro.
Nos hemos quedado gratamente sorprendidos y esperamos volver.
El único defecto que le veo es que hay que volver al trabajo ;)